Arapiles es el Chamberí de vida tranquila. Entre la glorieta de Quevedo y la calle San Bernardo, ofrece la trama clásica del distrito (fincas de ladrillo con miradores, portales cuidados, comercio de proximidad) sin el bullicio de los ejes principales.
Es un barrio muy apreciado por familias: los Teatros del Canal y el parque de Santander quedan en su frontera norte, y la oferta educativa y sanitaria del entorno es de las más completas del centro de Madrid.
Quevedo, Canal y San Bernardo (líneas 1, 2 y 7 de metro) lo conectan en pocos minutos con cualquier punto de la capital, con Malasaña y la Ciudad Universitaria a distancia de paseo.