Trafalgar gira en torno a la Plaza de Olavide, la rotonda ajardinada que el Financial Times describió como "el sueño europeo": terrazas, vida de barrio y un ambiente cosmopolita que lo ha convertido en uno de los rincones más deseados de Madrid.
Sus calles (Trafalgar, Cardenal Cisneros, Santa Engracia) combinan fincas clásicas de ladrillo y miradores con rehabilitaciones integrales de alto nivel, muy buscadas por compradores nacionales e internacionales.
La frontera sur con Malasaña y Chueca le da acceso inmediato al Madrid más creativo, mientras el resto de Chamberí aporta la calma residencial. Las líneas 1, 4 y 7 de metro lo conectan con toda la ciudad.