Malasaña es el barrio más creativo de Madrid. De cuna de la Movida a epicentro del diseño independiente, sus calles en torno a la plaza del Dos de Mayo mezclan cafés de especialidad, librerías, vintage y una escena cultural en ebullición permanente.
El centro cultural Conde Duque, en el antiguo cuartel barroco, y la frontera con Chamberí por la calle Carranza le dan una doble vida: bohemia hacia el sur, residencial y serena hacia el norte.
Sus fincas del XIX rehabilitadas, con balcones de forja y alturas generosas, atraen a un comprador joven y cosmopolita. La revalorización del eje Fuencarral-San Bernardo lo mantiene entre las zonas con más dinamismo del centro.